El tema no es nuevo ni los reclamos tampoco. Una vez más, los ¿productores? agrícolas de Mendoza exigen que el gobierno tome medidas para hacer rentable su negocio.
La exigencia no sería llamativa si el gobierno subsidiara y ayudara a todos los demás sectores de la economía provincial.
La exigencia no sería llamativa si el gobierno ayudara, en última instancia, a cada emprendimiento comercial que encara cada uno de los habitantes de Mendoza pero como esto, gracias a Dios, no sucede, el reclamo agrícola es realmente fastidioso.
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El dinero de que dispone el gobierno provincial, se sabe, tiene varios orígenes: los impuestos de los mendocinos, las regalías petroleras (que representan el 90% del total de ingresos provinciales dejando de lado el producido por los impuestos) y otros aportes de distinta índole.
Como puede verse, el aporte de los productores agrarios de Mendoza, en el total de lo que la provincia recibe, es casi despreciable y quien lo dude que por favor muestre números creíbles y documentados.
Siendo así las cosas, nos encontramos ante el reclamo de una industria que poco aporta a la provincia y, en cambio, exige como si fuese la que sustenta a las arcas del Estado.
No hay dudas de que el agro ha mantenido, y muy bien, a unos pocos dueños de ilustre apellido que, generalmente, emplean a su personal en condiciones muy poco dignas para no decir que explotan a sus obreros.
Entonces tenemos una industria que es poco o nada rentable, al decir de sus protagonistas y que necesita dineros públicos para subsistir. Dicho sea de paso, sólo se conocen obreros rurales en condición de pobreza pero los productores o industriales de esta actividad suelen tener un muy buen pasar económico pese a manejar una industria no rentable.
Como decíamos al principio, si el gobierno provincial subsidiara a cada actividad que un mendocino emprende, la cosa sería justa aunque discutible pero cuándo sólo un sector es el beneficiado la situación es profundamente injusta y debería evaluarse muy bien.
¿Cuál es el sentido de mantener, con dineros públicos, una industria que sólo da pérdidas?
¿Por qué el Estado debe comprar vino, mosto, tela antigranizo, aviones para lucha antigranizo, subsidiar seguros contra inclemencias climáticas o, mejor dicho, qué otra industria o actividad económica recibe semejante apoyo y continúa siendo deficitaria?.
Seguramente los ¿productores? agrícolas no comparten este punto de vista pero espero que entiendan cómo se ve el problema desde la vereda de enfrente.
¿Por qué los ciudadanos no dedicados a la actividad agrícola debemos ayudar a un actividad comercial privada que no es rentable y quién nos ayudara a nosotros si lo necesitamos en algún momento?.
El gobierno provincial debería dar muestra de conductas equitativas en lugar de declamar una equidad que no fomenta.
También debería dar muestras muy claras y contundentes de que no gobierna según las presiones de los distintos sectores de la sociedad, principalmente de aquellos con mayor capacidad de lobby o manejo de los medios.
Una cosa es escuchar los reclamos de los distintos actores sociales y otra muy distinta, es actuar demagógicamente.
Los Estadistas hacen lo primero y nuestros gobernantes, lamentablemente y por lo general, hacen lo segundo.
En el caso de los ¿productores" del agro, es claro que no dirigen nada sino que ceden ante las presiones.